Anticipar las Renuncias Dolorosas: El Nuevo Desafío de Recursos Humanos

Imagina que estás revisando Linkedin y acabas de postular a una entrevista laboral en otra empresa. Cinco minutos después el departamento de recursos humanos (RRHH) te llama y te ofrece un traslado a una filial extranjera en un mejor puesto y mejor pagado. Parece una escena sacada del libro 1984.

¿Qué tan cerca estamos de lograr anticiparnos a la renuncia de un colaborador?

Data Analytics: El poder de predecir cuando

Históricamente se han conocido factores determinantes en una renuncia, como una mala relación con un superior, mal clima laboral, ausencia de oportunidades de crecimiento o la aparición de una oferta de trabajo.

Pero ¿qué tal si te digo que los momentos de reflexión aumentan la probabilidad de que una persona comience a buscar trabajo? Según estudios recientes, las fiestas anuales de las empresas pueden aumentar las búsquedas en un 9%. Por otro lado, las personas son un 12% más propensas a buscar empleo cuando están próximas a su cumpleaños, especialmente quienes tienen entre 40 y 50 años. Más aún, las instancias en que te obligan a compararte con personas de tu generación, como una reunión de curso, incrementan la búsqueda de trabajo en un 16%.

Intenta anticiparse a la negociación

Los expertos coinciden en que es mejor anticiparse a que el colaborador presente su renuncia. De hecho, los estudios muestran que el 50% de las personas que negocia su permanencia termina renunciando de todos modos en menos de un año. Y aquí, el trabajo del área recursos humanos se vuelve fundamental.

En Credit Suisse supieron cómo implementar esto a su favor. Una empresa de servicios financieros que desde el 2014 comenzaron a hacer seguimiento a su dotación. De esta forma, cuando el área de RRHH pensaba que un colaborador iba a renunciar, le ofrecían un traslado a otra área aprovechando las vacantes que ya tenían. En un año, lograron reducir las renuncias en un 1%, reubicaron a más de 300 personas y estiman un ahorro de 100 millones de dólares sólo en reclutamiento y capacitación.

Fuente: Harvard Business Review

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