Cómo saber si la Inteligencia Artificial puede resolver tu problema de Recursos Humanos


Según datos de Bloomberg el 2014 se invirtieron 300 millones de dólares en startups relacionados con Inteligencia Artificial (IA). Experimentando un crecimiento de más del 300% con respecto al año anterior.

¿Pero cómo puedes diferenciar cuando el producto que te ofrecen realmente requiere de esta tecnología?

Dos tipos de problemas

Es importante que logres distinguir entre problemas de automatización común y problemas de aprendizaje. Existen muchos casos que se pueden solucionar fácilmente con algoritmos menos sofisticados. Una inteligencia artificial puede ayudarte a automatizar tu proceso, pero no todos requieren de aprendizaje.

Cuando tu problema puede ser estructurado por una clara secuencia de pasos y no requiere de decisiones complejas. Entonces estamos hablando de un problema de automatización común.

Pero, existen problemas que no pueden ser estructurados y requiere de aprender de los datos. Una Inteligencia Artificial tiene la capacidad encontrar patrones complejos que le permiten predecir un resultado, logrando automatizar este tipo de procesos. Por ejemplo, leer un currículum es demasiado ambicioso para un conjunto simple de reglas.

Problemas perfectos para una Inteligencia Artificial

Entonces, ¿Qué problema puedes solucionar con la Inteligencia Artificial?

  • Aquellos que requieren de predecir en vez de encontrar causalidad. Es decir, estás preocupado en cómo se relacionan los datos, pero no el motivo por el cual esto sucede.
  • Son lo suficientemente autocontenidos y aislados de influencias externas. Es decir, que no cambien las condiciones bajo las cuales se obtuvieron los datos.

Una buen idea es predecir la probabilidad con que un usuario hará click en un aviso o evaluar el parecido de dos textos. Una mala idea, sería predecir las utilidades de un producto nuevo o extrapolar las ventas cuando un nuevo competidor ha entrado al mercado.

Inteligencia Artificial capaz de seleccionar colaboradores

Hoy están surgiendo nuevos productos que facilitan el reclutamiento y la selección basados en Inteligencia Artificial. La diferencia es que son más que un soporte al proceso y pueden automatizar tareas complejas que hasta la fecha, sólo podía realizarlas un ser humano. Pese a ello, una inteligencia artificial no puede reemplazar el trabajo de los reclutadores.

Un ejemplo es nuestra plataforma de reclutamiento y selección: AIRA. Esta asistente virtual de recursos humanos es capaz de pasar de un set de 250 candidatos a una preselección tipo terna en tres a cinco días, versus los tradicionales 21 a 28 días que toma un proceso. Aira disminuye considerablemente la carga, pero continúa requiriendo de una persona que tome la decisión final. Particularmente, el reclutador es clave cuando se trata de indagar en profundidad en la entrevista por competencias, así como en entender el fit cultural del postulante a la empresa.

Como puedes ver, la Inteligencia Artificial es útil y su propósito es ayudar a realizar procesos de forma más eficiente y confiable, siendo un soporte al trabajo de las personas y no un reemplazo.

 

 

Fuente: HBR


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